Hacia la ‘Europa de los 36’: el reto histórico de una nueva ampliación

Hace 20 años, la UE llevó a cabo la mayor ampliación de su historia. Ahora se enfrenta al desafío de incorporar a nueve nuevos miembros

Balazs cumple 20 años el 1 de mayo y comparte celebración con todo su país, Hungría. Hace dos décadas que entraron en la Unión Europea (UE), junto con otras nueve naciones: Eslovaquia, Eslovenia, Polonia, la República Checa, Malta, Chipre, Estonia, Letonia y Lituania. “Mi madre me dijo que había una especie de concurso entre los padres para saber quién tenía el primer bebé de la Unión Europea. Nací a las 0:32 horas de la madrugada, perdí por poco”, recordaba el pasado miércoles en el Parlamento Europeo durante el acto de conmemoración de la mayor ampliación llevada a cabo en la historia de la UE.

Maciej también nació el mismo día en el que su país, Polonia, se convertía en Estado miembro: “Para mí, la UE es una comunidad de personas muy diferentes que comparten una historia común, a veces hermosa y a veces muy difícil. Se trata de un experimento político sin precedentes en la historia que ha dado a Europa su mayor periodo de paz”, reflexionaba durante el acto. En Letonia nacía también aquel mismo día de 2004 Elias, para quien la entrada en la UE significa “que estamos unidos con el resto de Europa, estamos protegidos, y Letonia ya no se considera un país pequeño”.

Los tres jóvenes no conocen otra realidad que no sea la Europa en la que nacieron, pero para millones de personas aquel 1 de mayo de 2004 significó un momento decisivo en su historia personal y colectiva. Entre ellas, una maltesa, Roberta Metsola, que años después se convertiría nada menos que en la presidenta del Parlamento Europeo. “Todos recordamos dónde estábamos aquella noche. Yo, en La Valeta, junto a miles de personas, mirando el gran puerto de la ciudad, contando los minutos y segundos hasta que Malta se adhirió como Estados miembro. Siempre recordaré a toda la multitud allí congregada, todo un país con esperanza, con la vista puesta en el horizonte, en nuestro potencial; mirábamos con optimismo al futuro“, relató una emocionada Metsola ante la Eurocámara.

Hace dos décadas, Europa miró al Este para dar la bienvenida a 10 nuevos socios. Hoy, la Unión vuelve a mirar al Este para hacer frente a la mayor amenaza a la estabilidad adquirida en los últimos años. “Contra todo pronóstico, conseguimos burlar los fantasmas del pasado para entrar en una era de libertad, paz y prosperidad. Ahora, una generación después, el pueblo de Ucrania y los Balcanes Occidentales miran a Europa con esa misma esperanza de futuro común. Europa no puede mirar para otro lado“, advirtió Metsola.

SIETE AMPLIACIONES

Decenas de países se han ido sumando al experimento político nacido tras la II Guerra Mundial que ha traído esa era de paz al continente de la que hablaba la presidenta en su discurso. El 25 de marzo de 1957, los miembros fundadores (Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo y Países Bajos) firmaron el Tratado de Roma, dando lugar a la Comunidad Económica Europea (CEE) que terminaría por convertirse en la UE tal y como la conocemos hoy. El 1 de enero de 1973 se produjo la primera ampliación de la CEE con la adhesión de Dinamarca, Irlanda y Reino Unido; ya éramos nueve. La década de los 80 sumó a los países del Sur, con Grecia en 1981 y España y Portugal en 1986. La cuarta ampliación llegó en el 95 con Austria, Finlandia y Suecia, cuando la CEE ya se había convertido en la Unión Europea mediante el Tratado de Maastricht en 1993. La quinta ampliación de 2004, la recientemente celebrada, añadió a 10 nuevos socios. Bulgaria y Rumanía se adhirieron en 2007, y Croacia fue el último en sumarse en 2013.

Hasta ahí, la historia de la Europa de los 27, con la única y sonada salida del Reino Unido, en 2020. ¿Y a partir de ahora? ¿Seguiremos creciendo? Aumentar la familia supone un gran reto, uno de los mayores para la próxima legislatura europea, tanto para los países aspirantes al club como para la propia UE. Sobre la mesa, una futura ‘Europa de los 36’ con las aspiraciones de nueve nuevos países: Turquía (candidato desde 1999), Macedonia del Norte (2005), Montenegro (2010), Serbia (2012), Albania (2014), Bosnia y Herzegovina (2022), Moldavia (2022), Ucrania (2022) y Georgia (2023). Y como aspirante potencial Kosovo, al que aún no se le ha dado el estatus de país candidato.

Como demuestra el caso turco (cuyas negociaciones están congeladas desde 2018), el ‘viaje’ hasta la entrada del club es largo, complejo y cada país tiene sus propios tiempos. Sin embargo, la urgencia desatada por la guerra iniciada por la Rusia de Vladimir Putin en el continente ha acelerado algunos procesos, como las candidaturas de Ucrania y Moldavia. “Las ampliaciones se desencadenan por situaciones geopolíticas. Pero es importante decirle a todos los países candidatos que eso no es un atajo. El hecho de estar huyendo de una Rusia amenazante no supone una mayor ventaja“, advierte el eurodiputado socialista Ignacio Sánchez Amor, en conversación con EL MUNDO.

En los planes de la próxima ampliación entra un factor nunca antes vivido en la UE, contar como aspirante con un país en plena guerra. El Gobierno de Ucrania formalizó su candidatura el 28 de febrero de 2022, solo cuatro días después de que Rusia invadiera su territorio, y el 23 de junio de ese año se le concedió la condición de candidato tras el voto a favor de la Eurocámara. “En este caso, su aceptación como país candidato es un mensaje a Rusia, pero también a la sociedad ucraniana: os queremos aquí. Todo el mundo sabe que tiene muchos problemas que resolver, primero la guerra, pero también la corrupción. Pero hay que recordar que la España que pidió la entrada en la UE tampoco era una democracia madura”, apunta Sánchez Amor.

Aunque Bruselas asegura que siguió exhaustivamente los controles para aprobar la candidatura ucraniana y moldava, el proceso exprés generó las críticas y el malestar de los Balcanes, que llevan esperando años para entrar y que denuncian una discriminación y dobles estándares. “No se puede priorizar a unos países sobre otros. La presión militar y la política es la manera de ayudar a Ucrania y Moldavia. La gran ampliación fue un poco precipitada pero nos salió muy bien, de los países que entraron sólo Hungría ha creado un problema. Son riesgos que hay que correr en política, pero que nos sirven de advertencia sobre la necesidad de asegurar que recibimos en el club solo a democracias plenas”, defiende el socialista.

CLAVE EN LA NUEVA LEGISLATURA

La cuestión de la ampliación será uno de los asuntos clave para el futuro de la Unión y para el próximo Parlamento que saldrá de las urnas en junio. Algunos de los países que ahora son candidatos corren el riesgo de caer en la órbita del Kremlin, que trata de mantener su influencia en los antiguos territorios soviéticos. Es el caso de Georgia, candidato a la UE desde el pasado 14 de diciembre. El Gobierno de Tiflis busca replicar la legislación rusa sobre agentes extranjeros que ha provocado semanas de protestas en las calles y que, advierte la UE, pone en peligro la membresía.

El eurodiputado popularAntonio López-Istúriz afirma a este diario que “tal y como está el tablero geoestratégico mundial, la ampliación nos beneficia porque hay potencias en manos de regímenes totalitarios y autoritarios, como Rusia, que están disputando países que puedan ser candidatos a entrar en la UE como parte de su lucha por una esfera de influencia. Estos países, que son claramente europeos, corren el riesgo de que al final caigan del lado ruso si no se integran en el debido tiempo. Eso no quiere decir que entren a cualquier precio. Tienen que cumplir los mismos requisitos que los otros candidatos”.

El último Eurobarómetro revela que el 51% de los europeos quiere la ampliación, un dato que se dispara en España, con el 73% a favor de la entrada de nuevos países. La decisión de abrir la puerta a otro gran número de candidatos, algunos en la diana rusa, abre el debate sobre la necesidad de una reforma interna sin precedentes en el seno de la Unión para los próximos años.

“La UE está preparada para ampliarse. Siempre surgen trompetas del Apocalipsis, como cuando España y Grecia entraron en la UE, que no corresponden a un criterio cierto. Nosotros integramos a los países del Este y la UE no solo no se ha hundido, sino que ha expandido sus fronteras, y económica y comercialmente ha mejorado muchísimo”, apunta López-Istúriz. “La ampliación debería ser uno de los grandes temas de la próxima legislatura porque forma parte de la estrategia de la UE de crear una zona de colchón con Rusia. Expandir nuestras fronteras frente al régimen de Putin. Lo cual, insisto, no significa que se vayan a rebajar las exigencias para entrar en la UE”, añade el popular.

En estas dos últimas décadas, Europa se ha enfrentado a retos sin precedentes: crisis económicas, terrorismo, migración, cambio climático, una pandemia mundial, la guerra en el continente… La presidenta Metsola recordaba sin embargo: “Juntos hemos sabido hacerles frente. Sé lo tentador que fue, en los momentos más difíciles, para cada uno de nosotros ir por libre, y sin embargo resistimos. Porque comprendimos que, incluso con todas sus frustraciones e imperfecciones, la Unión Europea sigue siendo la mejor garantía para todos nuestros pueblos”.

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